"Pasarán Sobre mi Cadáver
antes que permitir que
un sólo Soldado
Norteamericano Cruce Nuestra Frontera":
Gral. Lázaro Cárdenas del Río
(1895-05-21 * 1970-10-19)
Datos tomados del Libro Cárdenas ante el Mundo,
Editorial "LA PRENSA".
Escrito por el Gral. Armando R. Pareyon Azpeitia.
Ex-jefe de Estado Mayor del Presidente Lázaro Cárdenas.
El 22 de mayo de 1942, México declaró la guerra a las potencias
del eje
Berlín-Roma-Tokio, por el hundimiento en aguas territoriales
de nuestro país
de los barcos petroleros con insignias mexicanas
como el "Potrero del Llano",
"El Faja de Oro" y "El Chiapas"
por submarinos nazis; siendo Presidente
el Gral. Manuel Avila Camacho,
nombró al Gral. Lázaro Cárdenas del Río,
Secretario de la Defensa Nacional,
quien desempeño éste cargo hasta el
27 de Agosto de 1945,
una vez terminada la II GUERRA MUNDIAL.
México se unió a la causa de las democracias y partició simbólicamente
en
el conflicto con
el "ESCUADRON 201" de nuestra Fuerza Aérea,
en operaciones o misiones de
ultramar en el lejano oriente,
muriendo 10 pilotos mexicanos en combate.
El 25 de julio de 1944 a las 0700 Horas, un contingente de 300
pilotos mexicanos del ESCUADRON 201
descendieron del ferrocarril en Nuevo Laredo, Tamaulipas;
para cruzar a
territorio norteamericano
para participar en
la Segunda Guerra Mundial;
uno de los pilotos sobrevivientes recordó
y rememoró las palabras de
un ciudadano quien les dijo:
"Hijitos volteen pa'tras, porque ésta es la última vez que verán su Patria."
Mientras que el "PAPA PIO XII" bendecia las tropas del Ejército Alemán
poco antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial.
El país llamó nuevamente al servicio de las aramas a tres
prestigiados y valiosos divisionarios:
al Gral. LAZARO CARDENAS DEL RIO, se le asignó
todo el litoral del
Pacífico, con cuartel general en Ensenada, Baja California;
al Gral.
ABELARDO L. RODRIGUEZ, se le destinó toda
la zona del Golfo de México
y Mar del Caribe;
y al Gral. JOAQUIN AMARO, todo el norte y altiplano de
la República Mexicana.
El Cuarto Ejército de Estados Unidos, a las ordenes del
Gral. Isaac de White, apareció
de pronto a lo largo de
nuestra frontera de Baja California y la costa de Alta
California,
hasta las alambradas que marcan la linea
divisoria, con órdenes de Washington de cruzar
nuestra
frontera con fines de protección y ocupar los puntos
claves de la costa del Pacífico
en prevención de un
ataque naval de largo alcanze procedente del Japón.
El Gral De White comunicó al Gral. Lázaro Cárdenas del Río las
instrucciones que traía
y que, mientras los gobiernos de México
y Estados Unidos ultimaban los detalles
de la ocupación temporal,
esperaba iniciar su avance sin incidentes por parte
de la población
civil.
Los detalles que se referia el general De White deben de haber
estado muy adelantados,
pues súbitamente se recibieron del Jefe
del estado Mayor del Presidente Avila Camacho,
para permitir el
paso de las tropas gringas.
Ante éstas insólitas instrucciones, que no eran directas del del
Presidente Avila Camacho,
instantáneamente replicó el Gral.
LAZARO CARDENAS DEL RIO :
"General De White, diga usted al señor Presidente de los Estados
Unidos que
estimo innecesario que tropas extranjeras den apoyo
para
"MANTENER la SEGURIDAD" de las costas de la península de
Baja California;
que los MEXICANOS somos capaces de responder
con nuestras VIDAS
cualquier intento de penetración de tropas
extranjeras de donde quiera que vengan."
Inmediatamente ordenó que todo el pueblo se congregara en la linea
divisoria
y el ejercito se colocara en linea de tiradores para detener
la invación de las tropas
del general de White.
La situación era tensa, sumamente grave; de pronto el
Gral.
LAZARO CARDENAS DEL RIO tomó la decisión de trasladarse a la
ciudad
de México en un avión militar para conferenciar con el
Presidente Manuel Avila Camacho.
Se ignora lo que hablaron el Presidente Manuel Avila Camacho y el
Gral. LAZARO CARDENAS DEL RIO, pero éste regresó el mismo día a
tomar
su puesto de mando y el Gral. De White fué notificado de
que MEXICO,
por ningún motivo y bajo ninguna circuntancia,
permitiría el paso
de sus tropas con fines de apoyo o protección.
Así terminó este grave incidente internacional.
"Palabras pronunciadas por el Padre Juvencio Méndez
Peralta
en el Homenaje Público tributado al extinto
Gral. LAZARO CARDENAS DEL RIO, en Uruapan, Michoacan".
Antes de empezar, quiero aclarar que yo no vengo representando a nadie,
ni hablar en nombre de nadie, ni vengo mandado por nadie.
Vengo únicamente como un miembro que soy del pueblo pobre y humilde,
ese pueblo pobre y humilde cuyo progreso y bienestar fué la máxima
meta del
Gral. LAZARO CARDENAS DEL RIO .
Hoy que hicieron el favor
de invitarme a expresar mi sentir en esta pérgola por
la muerte
del señor general, acepté inmediatamente sin titubear, pues creo
conveniente que alguien aclare ciertos tópicos de la vida de
Don
Lázaro que no se han tomado en cuenta.
El único que sentía al aceptar la invitación fue el de ocapar con
la increíble pobreza
de mi lenguaje la personalidad ilustre y recta
del divisionario.
No vengo en plan de halagador, ni de poner ante ustedes un cesto de
flores y adulaciones
para Don Lázaro, pues él no las necesita.
No vengo tampoco a discutir sus aciertos o sus fallas que, como humano,
necesariamente tuvo; creo que a él mismo le hubiera gustado como el
mejor homenaje
que se sigan sus buenos ejemplos.
Entonces, señores, yo vengo a exhortar a que sigamos su ejemplo; el
ejemplo
de tenacidad que nos dió para luchar sin desmayo por una meta;
esa tenacidad que
lo llevó a pasar por encima de cualquier obstáculo
y
vencer cualquier
impedimento hasta lograr el fín que se proponía.
Esa tenacidad y fuerza arrolladora que lo hacía menospreciar la enfermedad
y la noche, la incomodidad y el hambre, el frío y el calor;
yo no sé de
alguna meta que él se haya trazado y no haya conseguido;
el Gral.
LAZARO CARDENAS DEL RIO nunca fué un conformista,
fué un revolucionario
inquieto y luchador.
Yo vengo a exhortar a que sigamos éste ejemplo nosotros los conformistas;
nosotros los que estamos abajo porque así lo queremos; nosotros, la inmensa
mayoria,
a quienes unos cuantos nos han puesto el pie en el pescuezo
aprovechándose de nuestra
tibieza he indolencia; nosotros, los que de
seguir así acabaremos con un yugo en la nuca.
Vengo a exhortar a que sigamos el más grande de sus ejemplos: su
humanismo,
insigne cualidad que fué lo que lo distinguió lo elevó
y fué la fuerza motriz que
lo mantuvo en actividad y en pie de
lucha hasta el último momento de su vida;
ese humanismo que yo
llamo cristianismo, aunque él nunca aceptó que se le llamara
cristiano, y no porque él estuviera contra Cristo o o contra
el cristianismo,
o contra el clero o contra la Iglesia.
El estuvo contra el clero, pero contra el clero que se dice alto clero
sólo porque tiene
más poder y más dinero; estuvo contra el clero, pero
contra el clero aburguesado,
y aliado del poderoso y del rico; estuvo
contra el clero, pero ese clero divociado
y lejano del pueblo pobre
y humilde; estuvo contra el clero, contra el clero que
fracciona el
cielo para venderlo en lotes; estuvo contra el clero, pero contra el
clero político y arribista; estuvo contra el clero, pero contra el
clero déspota
y tirano que aprovecha la credulidad, la docilidad y
la ignorancia del pueblo
para fortalecer su posición; en cambio,
siempre que algún sacerdote entregado
realmente al bien de sus
feligreces, le solicitó apoyo y ayuda, nunca se la negó,
los casos
son muy numerosos.
Tampo estuvo contra Cristo, él respetaba y admiraba a Cristo como
un gran Maestro
Revolucionario; tampoco estuvo en contra del
cristianismo auténtico, aunque sí estuvo
en contra del falso
cristianismo de los "cristianos" que se hacen cada día más ricos
chupando la sangre a sus hermanos; estuvo contra el falso cristianismo
de los "cristianos"
que se retacan la barriga con el pan que es el
fruto del sudor de la frente ajena;
estuvo contra el falso cristianismo
de los "cristianos" que emplean a Cristo
como instrumento, como bandera,
como parapeto para medrar;
estuvo contra el fanatismo, contra la
hipocresía...
Contra todo eso: ¡ Yo también estoy... !
No, señores, él no estuvo contra el verdadero Cristo ni contra el
auténtico cristianismo,
ni contra los sacerdotes...
Alentaba, apoyaba y ayudaba a los sacerdotes que comprenden que su
sacerdocio
significa entrega absoluta y total al bien de los demás;
a mí nunca me reprochó ser sacerdote
y me dijo que el sacerdocio
era una posición de privilegio para servir a los demás.
Yo me atrevo a afirmar que él practicó el verdadero cristianismo en una
forma más efectiva
y más intensa que muchos cristianos, sin excluir a
muchos curas; Cristo nos ordenó amar a
nuestros semejantes prefiriendo
a los pobres y a los humildes; siendo Hijo de Dios
se rebajó hasta ser
como uno de nosotros y entregó su vida por nuestro bien.
Don Lázaro Cárdenas se rebaja hasta sentarse en el suelo a compartir
la tortilla con sal
con los humildes campesinos y los indígenas;
Don Lázaro Cárdenas consagró su vida
al progreso y al bienestar de
los demás prefiriendo a los pobres.
¿ No es ésto cristianismo ?
¿ No es cristiano recorrer hasta los más recónditos e inhóspito rincones
de la Patria
en busca de sus semejantes para auxiliarlos y llevarles
aunque sea la dulce
esperanza de un porvenir mejor...?
Quiero también exhortar a que pidamos que oficialmente se
anteponga al nombre
de Don Lázaro Cárdenas el término "Tata",
igual que se hace con aquel otro
gran luchador y abnegado obispo:
"Tata Vasco"
pues Don Lázaro Cárdenas fué para los pobres y los
indígenas un verdadero Padre.
Así que, si están de acuerdo pidan al Congreso de la Unión o a
quien corresponda,
que se nos cumpla éste deseo.
Muchas Gracias.
Pbro. Juvencio Méndez Peralta
